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Cómo elegir tu cuerda de escalada

Simple, doble, gemela, dinámica, estática, semiestática, escalada, alpinismo, espeleología, barranquismo...aquí te explicamos qué cuerda necesitas para cada actividad.

Foto: Juan Korkuera, Barrabes
Foto: Juan Korkuera, Barrabes

¿Cómo se clasifican las cuerdas de montaña? ¿Cómo sabemos cuál elegir?

Vamos a mostrar todos los tipos de cuerdas de montaña que pueden encontrarse.

A primera vista, si no conoces la normativa, podrá parecerte que es un tema muy complejo, y que será difícil elegir.

En realidad no es así. Porque la elección de una cuerda no es una cuestión de gustos.

Y es que cada actividad de montaña requiere de un tipo de cuerda.

Es decir: en este artículo no vamos a explicar las características de cada una para que luego elijas, sino que vamos a explicar qué cuerda necesitas según la actividad que vayas a realizar, y porqué.

Que existan cuerdas dinámicas, semiestáticas, estáticas, simples, dobles, gemelas y de trekking no es un capricho, sino una necesidad técnica de las diferentes actividades que necesitan de cuerda para garantizar la seguridad o la progresión, como pueden ser Escalada Deportiva, Escalada Clásica y de pared, Big Wall, Alpinismo, Espeleología, Barranquismo, Expediciones, etc.

Por ejemplo, si voy a hacer una vía alpina, y las técnicas de seguridad adecuadas exigen asegurar con dos cuerdas en doble, necesitaré dos cuerdas homologadas para uso en doble. Si voy a una escuela de escalada deportiva y tengo que asegurar en simple, buscaré una cuerda para uso en simple, etc.

Pero es que hay más: como vamos a ver en el artículo, la homologación legal obligatoria de las mismas de la Unión Europea coincide con los diferentes tipos de cuerda según actividad. Por lo que es realmente sencillo encontrar la cuerda adecuada: el tipo vendrá obligatoriamente por ley en la etiqueta.

Así que, en realidad, conociendo las técnicas de escalada, montaña y alpinismo -algo sin lo cual jamás deberíamos practicar sus actividades-, al haberlas aprendido correctamente con cursos y experiencia, sabremos qué cuerda comprar, y cómo identificarla.

Jamás debemos emplear una cuerda con un uso para el que no esté homologada. Por ejemplo, no aseguraremos en simple con una cuerda cuya única homologación sea para uso en doble, o viceversa. Como vamos a ver, algunas podrán cumplir varias homologaciones.

Sobre el apéndice final

Al final del artículo, incluimos un apéndice en donde se explican buena parte de los parámetros empleados para homologar las cuerdas, como factor de caída, fuerza de choque, número de caídas.

Lo destacamos aquí por si alguien no llega, o decide no leerlo, porque es muy importante. No sólo os ayudará a entender el funcionamiento y el porqué de cada tipo de cuerda, sino que los párametros que explicamos tienen una aplicación directa a la hora de asegurar de forma correcta.

Conociéndolos, podemos evitar serios problemas, y aprenderemos cómo debe usarse una cuerda a la hora de asegurar, cómo evitar factores de riesgo, etc.

Normativa involucrada: UIAA 101, EN 892:2012, EN 1891

Para quienes le guste conocer los detalles, los estándares de calidad y uso para cuerdas deportivas de montaña vienen indicados por las normas UIAA 101 y EN892:2012 (ambas para cuerdas dinámicas) y EN1981 (para cuerdas estáticas).

La norma de Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA) es el único estándar reconocido globalmente, y es conforme a las directrices legales europeas.

Tradicionalmente, la UIAA (Asociación formada por la mayoría de Federaciones Internacionales de Montaña del mundo) conformaba junto a los fabricantes adscritos a su Comisión de Seguridad las normas y pruebas que tenían que cumplir las cuerdas.

Basándose en ellas la Unión Europea creó su estándar normativo.

Las cuerdas a la venta en Europa suelen llevar la doble etiqueta de homologación UIAA y CE. (La CE es obligatoria).

Es una normativa durísima, y que obliga al material a superar unas pruebas que garantizan totalmente el material.

Partes de una cuerda

Vamos con lo importante. Y lo primero es explicar qué conforma una cuerda.

Una cuerda se compone de alma y camisa:

  • Alma: corazón interior de la cuerda, no visible, fabricado con miles de hilos que garantizan aproximadamente entre un 70 y un 85 por ciento de la resistencia general de la cuerda. El trenzado marcará sus características: hilos paralelos, cuerda estática, hilos trenzados entre sí, cuerda dinámica, etc.
  • Camisa: Parte exterior. Protege el alma de los elementos, roces, etc, y aporta entre un 25 y un 30 por ciento de la resistencia de la cuerda. Aquí iban los tratamientos que luego veremos: Water Resistant (antihumedad), Antiarista (resistente al corte), etc, pero la nueva normativa de la UIAA "Water Repellent", como explicaremos, requiere de la repelencia en toda la cuerda.
  • Alma trenzada de cuerda dinámica, y camisa exterior

    Etiqueta. Información sobre la cuerda

    Antes de ver los tratamientos que puede llevar una cuerda, y cada tipo de cuerdas y sus características, su uso, y el porqué de ese uso, vamos a ver cómo se identifica una cuerda a través de su etiqueta.

    La etiqueta está situada en el cabo de la cuerda.

    En ella encontraremos toda la información:

    • CE: cumple la normativa europea
    • 0132: Identifica al organismo que ha realizado la certificación
    • 1: Cuerda simple. (Veremos más adelante qué código corresponde a cada tipo de cuerda)
    • 10.1, 70m: diámetro, longitud.
    • Lote: Dos primeras cifras, año de fabricación
    • EN892: Normativa que cumple (cuerda dinámica)
    • UIAA: Cumple con las exigencias de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo.

    Etiqueta en cabo de cuerda. En este lado vemos 1 -simple-, diámetro -10,1-, longitud -70m-, código -15, 2015

    Tratamientos externos de las cuerdas

    Los explicamos antes de los tipos de cuerda porque, a pesar de que algunos tipos suelen llevarlas y otros pueden no hacerlo, son comunes a cualquier cuerda.

    Los dos más importantes son los tradicionalmente llamados antiarista y Dry (repelente al agua; en estos momentos, ya homologado, su nombre es "Water Resistant".

    1. Tratamiento Antiarista

    Suele tratarse de una combinación entre el trenzado de la cuerda y un tratamiento químico que aumenta su resistencia al roce y corte por arista.

    Es fundamental en las cuerdas de alpinismo, pero en cuanto a las cuerdas para escalada deportiva, depende de cada cual; hay quien no escala nunca en zonas con posibilidad de roce, o por su grado suele estar en extraplomos, en donde este se elimina.

    Como las cuerdas sin este tratamiento suelen ser más suaves y dúctiles, quienes por su actividad no suelen necesitar esta seguridad añadida, pueden optar por cuerdas sin él.

    Hay que destacar que este tratamiento es particular de cada marca, y no tiene control en la homologación UIAA. En 2003 publicaron las pruebas de laboratorio y requisitos para que una cuerda lo pudiera indicar en su etiqueta, pero la imposibilidad de reproducir con fidelidad en laboratorio las condiciones hicieron que en 2005 retiraran la homologación. Al parecer, desviaciones del orden de pocas centésimas de milímetro y minúsculas variaciones en el acabado superficial daban diferencias tales según la máquina y el laboratorio que se tomó la decisión de anular el label.

    2. Tratamiento Water Resistant

    Hasta 2014, cada marca anunciaba sus cuerdas con algún tipo de tratamiento Dry, o Resistente al agua pero, al no estar normalizado, no se sabía muy bien en qué consistía.

    Desde 2014, hay un nuevo estándar creado por la UIAA llamado “Water Repellent”, que hay que superar si se quiere que la cuerda sea considerada Dry. Así que, hoy por hoy, por fin hay uniformidad de criterios.

    Las cuerdas se testean en laboratorios oficiales de la siguiente manera:

    • La cuerda es sometida a un proceso externo de abrasión que equivale al sufrido tras unos días de uso
    • Después, la cuerda es empapada siguiendo unos métodos específicos, durante 15 minutos.
    • La cantidad de agua que la cuerda absorba no puede ser superior al 5% de su peso.
    • La cuerda que cumpla estos requisitos, puede incorporar la enseña oficial “Water Repellent” UIAA

    Para ver lo importante de este nuevo estándar, y el porqué de su necesidad, según las nuevas pruebas UIAA, una cuerda sin tratamiento absorbe habitualmente casi un 50% de su peso, y la mayoría de denominaciones Dry clásicas (anteriores al estándar) absorben aproximadamente entre un 20% y un 30% de su peso, frente al 5% por ciento máximo que se exige tras la normalización.

    Si nos encontramos una cuerda que dice tener resistencia al agua, pero no tiene etiqueta oficial Water Resistant, casi con toda seguridad su absorción de agua sea bastante superior a este 5 por ciento.

    Enseña Water Repellent de la UIAA
    Enseña Water Repellent de la UIAA

    Cuerdas dinámicas, cuerdas estáticas y cuerdas semiestáticas

    Y una vez sabido que la seguridad de las cuerdas a la venta está garantizada por duras normativas europeas de estamentos superiores a los propios fabricantes, como encontrar su tipo en la etiqueta, y qué tratamientos pueden llevar, vamos a explicar lo fundamental: los tipos y el uso para el que estas normativas homologan cada cuerda.

    Como decíamos al comienzo, entendiendo esta clasificación sabremos qué cuerda necesitamos para realizar correctamente las técnicas de seguridad de la actividad que vayamos a realizar.

    La 1ª gran división se da entre cuerdas dinámicas, por un lado, y cuerdas semiestáticas y estáticas. Veamos los diferentes tipos dentro de cada una de estas grandes divisiones.

    Dentro de estas dos divisiones se engloban todos los tipos de cuerda.

    1. Cuerdas dinámicas

    Son las empleadas para aseguramiento en escalada y alpinismo.

    Su alto porcentaje dinámico de elongación (estiramiento) está específicamente diseñado para absorber y amortiguar la caída. Se rigen por la norma EN 892:2012.

    Pueden ser, según su uso y homologación:

    • Simples
    • Dobles
    • Gemelas

    Hoy en día hay algunos modelos en el mercado que cumplen dos de estas 3 homologaciones, e incluso alguna cuerda cumple con las 3.

    Las cuerdas simples son de tipo 1, y las identificaremos porque llevarán en su etiqueta un 1 centro de un círculo. Las cuerdas dobles son de tipo 1/2, y llevarán esta fracción dentro de un círculo. Las cuerdas gemelas llevarán dos aros entrelazados en la etiqueta.

    A la izquierda, cuerda simple; en el centro: cuerda doble; a la derecha: cuerda gemela
    A la izquierda, cuerda simple; en el centro: cuerda doble; a la derecha: cuerda gemela

    Es importante recalcar de nuevo que cada cuerda sólo puede ser empleada para el uso que marca su homologación.

    Según el tipo de escalada, trazado de la vía y logística empleada, necesitaremos una u otra cuerda (simple, doble o gemela).

    No podremos intercambiarlas (asegurar en doble o gemela con cuerda simple, asegurar en doble con cuerdas simples, o cualquier otra combinación).

    1.1 Cuerdas dinámicas para uso simple. Cuerdas simples (Tipo 1)

    Su empleo es muy popular, al ser las más adecuadas para escalada deportiva.

    Se llaman cuerdas simples porque son las que usan para asegurar con la técnica de una sola cuerda: subimos con ella atada al arnés, y en cada seguro pasamos esta única cuerda que empleamos para asegurar. Su diseño, construcción y homologación están pensados para esta técnica de aseguramiento en exclusiva, y no pueden ser usadas para otras.

    • Los seguros son fuertes y fijos (como los anclajes químicos de las rutas deportivas) y pueden resistir individualmente el factor de choque de una caída.
    • Es difícil que las rocas y elementos como aristas rompan o dañen nuestra cuerda -dejándonos sin protección durante la actividad, al tener una sola cuerda.-
    • No es necesario realizar largos rápeles.
    • Cuando, como ocurre en deportiva, no hay que acarrear en la mochila largo rato la cuerda en aproximación por montaña; una cuerda simple, al ser más gruesa, es más pesada, y todo el peso lo cargo un miembro de la cordada.

    En vías de deportiva los seguros suelen estar bastante rectos, por lo que la cuerda queda recta de arriba a abajo a través de ellos. En vías con los seguros en zig-zag, por su alto peso y por el rozamiento, puede ser difícil moverla cuando la distancia entre escalador y asegurador aumenta.

    Cuerda dinámica para uso en simple: perfecta para escalada deportiva
    Cuerda dinámica para uso en simple: perfecta para escalada deportiva.

    En escalada en top rope (asegurando desde abajo con reenvío a reunión; el escalador lleva la cuerda por encima, y no tiene que pasar la cuerda por ningún seguro), tampoco existe ese problema.

    Características:

    • Van marcadas con un número 1 dentro de un círculo.
    • Su elongación dinámica (en caída) durante su primera caída, calculada con un peso de 80kg, tiene que ser =40 por ciento.
    • Su elongación estática (en parado) tiene que ser <10 por ciento.
    • Su deslizamiento de camisa con respecto al alma tiene que ser menor de 20mm
    • El porcentaje de alma de la misma tiene que ser superior al 50 por ciento.
    • Su fuerza de choque máxima es de 12kN en caída de 1,77m con 80kg

    En el apéndice final explicaremos estos parámetros.

    Es importante que tengan marcado su centro, para saber con rapidez el punto en el que tenemos que doblarlas en caso de rápel.

    Barrabes
    Cuerda con centro marcado

    Pueden llevar o no tratamiento Water Resistant o Antiarista (resistente a la rotura por corte), según el uso que vayamos a darles y el lugar en el que las empleemos.

    Dentro de las cuerdas homologadas para uso en simple, a mayor diámetro, mayor seguridad, pero también mayor peso y mayor dificultad de manejo cuando hay muchos metros de cuerda entre quien asegura y quien escala.

    Hoy en día hay cuerdas homologadas para simple de muy poco diámetro, pero cada cual tiene que encontrar cuál es su relación peso-seguridad-durabilidad óptima. Por precaución, aquellos que superen los 80kg, deberían abstenerse de emplear las más finas, porque su durabilidad será muy corta si sufren caídas.

    ¡¡Atención!!. Como hemos dicho, en las cuerdas dinámicas simples modernas puede haber algunas de poco diámetro. Debemos asegurarnos de que nuestro aparato asegurador está homologado para funcionar con ese diámetro. Si no lo está, estaríamos en grave riesgo en caso de asegurar con él.

    1.2 Cuerdas dinámicas para uso en doble (1/2)

    Son las más empleadas en alpinismo. Se usan dos cuerdas para asegurarse, y ambas tienen que estar homologadas para uso en doble. Vienen marcadas con un 1/2 dentro de un círculo.

    José Carlos Iglesias, Barrabes
    Cuerdas dobles para escalada en pared; evitan las zetas de la cuerda

    Son de menor diámetro que las simples. Para escalar con ellas, alternaremos las cuerdas en los seguros: en un seguro mosquetonearemos una, en el siguiente la otra. Su construcción y homologación está exclusivamente pensado para asegurar de esta manera: jamás deberemos emplearla en simple. De igual manera, no debemos emplear una cuerda simple en técnica doble, ya que doblaríamos la fuerza de choque.

    Es recomendable que ambas cuerdas sean de colores diferentes, para saber en todo momento sobre cuál estamos trabajando.

    Cuerdas dobles para alpinismo. Diferentes colores, necesario tratamiento Water Resistant
    Cuerdas dobles para alpinismo. Diferentes colores, necesario tratamiento Water Resistant

    Ventajas de este sistema, y por qué es la forma correcta de asegurar en alpinismo:

  • En caso de caída, la fuerza de choque, aunque cae principalmente en uno de ellos se divide entre dos seguros. Los anclajes dudosos que suelen usarse en alpinismo podrían saltar si toda la fuerza recayera sobre uno solo: con cuerda doble la fuerza se distribuye entre dos.
  • Su fuerza de choque es menor que la de una cuerda simple, de forma que el golpe con el seguro también es menor
  • Al escalar con dos cuerdas, si una de ellas queda dañada o partida por un corte en arista, caída de piedras, etc, tendremos la otra que nos permitirá asegurarnos y descender.
  • Uniéndo ambas cuerdas podemos emplear toda su longitud para rapelar (en simple empleamos la mitad de la longitud, al doblarla por la mitad). Muy importante en alta montaña.
  • En vías y rutas reviradas o de seguros que no están en la misma línea vertical -como suele ocurrir en alpinismo y alta montaña-, en las que una cuerda simple iría haciendo zetas, provocando gran dificultad para moverla y asegurar, con cuerda doble podemos mosquetonear una cuerda a cada lado, manteniéndolas en mayor o menor medida rectas. En la primera foto de este apartado puede verse un buen ejemplo de esto.
  • Permiten una cordada de 3, con un primero asegurando a dos segundos, algo habitual en alpinismo y guiaje
  • En las aproximaciones alpinas, el peso se divide entre los dos miembros de la cordada.

Inconveniente: asegurar con cuerda doble es más complicado; es necesaria bastante experiencia.

Prácticamente todas las cuerdas en doble, debido a su uso en montaña, incorporan algún tratamiento antihumedad y antiarista.

1.3 Cuerdas gemelas

Las cuerdas gemelas son las de menor diámetro de entre los 3 tipos.

Hay que usar dos cuerdas para asegurar, pero en este caso, y a diferencia de las dobles, ambas se mosquetonean a la vez por todos los seguros.

José Carlos Iglesias, Barrabes
Cuerdas gemelas

Son las menos usadas, hasta el punto de que hoy es casi imposible encontrar una cuerda gemela que solo tenga esa homologación; como decíamos, los avances en fabricación de cuerdas ha permitido que la mayoría del mercado tengan doble homologación (e incluso en algún caso triple: doble, gemela, simple), y hoy en día prácticamente todas las cuerdas gemelas del mercado también están homologadas para su uso en doble.

Van marcadas con dos aros entrelazados dentro de un círculo.

Podríamos explicar su uso, de forma sencilla, diciendo que son cuerdas que se emplean cuando nos es más cómodo asegurar con cuerda simple que doble, pero por encontrarnos en montaña necesitamos dos cuerdas para rápeles largos uniendo ambas, o como emergencia si una se rompe. Además, al igual que ocurre con las dobles, se divide el peso entre los dos miembros de la cordada a la hora de acarrearlas: una cuerda simple pesa más que una gemela.

Por este motivo eran muy empleadas en expediciones de escalada, etc. En condiciones muy buenas de hielo, en las que los tornillos quedan colocados con gran seguridad, hay quien prefiere las cuerdas gemelas a las dobles, para ahorrarse la colocación de algún tornillo, que siempre es algo molesto.

A diferencia de las cuerdas dobles, si una cuerda solo tiene la homologación de cuerda gemela, no puede emplearse para asegurar a dos segundos en una cordada de 3, y siempre se mosquetonean juntas.

1.4 Cuerdas de trekking

Es un concepto algo confuso. Se trataría de esas cuerdas que podemos llevar en la mochila por si acaso durante actividades en montaña en la que, en teoría, no tenemos que utilizar cuerda: montañismo de verano, esquí de travesía, etc.

Imaginemos una salida de verano a la montaña en la que quizás podamos encontrarnos un paso fácil pero algo aéreo y se prefiera la seguridad de tirar una cuerda en ese momento, una travesía glaciar sin grietas, un nevero imprevisto, un pequeño destrepe para un montañero o esquiador de travesía, etc.

En definitiva: esa cuerda que llevamos por seguridad sin esperar tener que usarla, pero que nos puede sacar de un apuro puntual. Podemos usar una cuerda simple para esto, pero es mucho peso.

La solución de algunas marcas es fabricar una cuerda gemela muy ligera de poca longitud (suelen ser 30m), que puede utilizarse como simple para este uso. Beal incluso marca su modelo para trekking con un círculo dentro de otro círculo, imitando el símbolo de cuerdas gemelas, pero queriendo indicar que puede usarse sola, siempre en estas circunstancias descritas.

Es el único caso en el que una cuerda no simple se usa en simple, y desde luego jamás para escalada o alpinismo.

2. Cuerdas semiestáticas

Lo primero que hay que decir es que, en general, cuando alguien habla de una cuerda estática, normalmente se referirá a una semiestática. Después veremos qué es en realidad una cuerdas estática, y para qué se usa.

No se usan para escalar y asegurar, sino para remontar o descender. Son, por ejemplo, las cuerdas fijas empleadas en expediciones, las cuerdas de espeleología, barranquismo, etc. Están bajo la normativa de seguridad EN 1891.

Su porcentaje de elongación no puede ser superior al 5 por ciento. Es decir, son prácticamente estáticas, lo que permite su uso para progresar en montaña, aseguramiento y suspensión en trabajos verticales, etc, pero ese pequeño porcentaje de elongación permite que la resistencia aumente mucho en caso de tirones, pequeños golpes, etc. Según normativa tienen entre 9mm y 16mm de diámetro.

Cuadernos Técnicos, Barrabes
Cuerda semiestática para barrancos

Imaginemos una cuerda fija por la que tuviéramos que remontar, y que la misma fuera muy dinámica; sería difícil subir, por cómo se iría estirando y encogiendo con nuestros movimientos, creando un efecto yo-yo.

Esta falta de dinamismo y elongación hace que sean excelentes para progresión, descenso, ascenso de cargas, suspensión, etc....pero no sirven para asegurar, porque en caso de caída, la frenada que sufriría el escalador sería muy brusca y repentina, hasta el punto de poder causarle graves daños por el “golpe”, en espalda y otras zonas.

Ese mismo golpe brusco lo sufriría la cuerda, que podría romperse.

Hay de 4 tipos:

2.1 Tipo A

Son las más resistentes, y se emplean para profesionales, rescates, grupos numerosos, equipamiento fijo, etc.

Deben resistir al menos 22kN mediante tracción hasta ruptura estática, 15kN con un nudo de ocho, y 5 caídas sucesivas con 100kg de una distancia igual a la longitud de la cuerda.

2.2 Tipo B

Ofrece márgenes de seguridad más reducidos, pero importantes. Son las habitualmente empleadas en Espeleología de grupos no numerosos, Barranquismo, Big Wall, Alta Montaña, etc.

Deben resistir al menos 18kN mediante tracción hasta ruptura estática, 12kN con un nudo de ocho, y 5 caídas sucesivas con 80kg de una distancia igual a la longitud de la cuerda.

2.3 Tipo C

¡NO CUMPLEN NORMATIVA! No las vendemos en Barrabes, pero avisamos sobre ellas. Están fabricadas en polipropileno, y se pusieron algo de moda hace años, porque flotan, lo que ilusionó a los barranquistas. Pero pronto se vio que tenían problemas: por rozamiento en rápeles secos, etc, se calientan mucho y pueden romperse.

Y además, aunque en muchas pozas es bueno que la cuerda flote, en lugares con movimiento de agua puede provocar un lío y accidentes.

2.4 Tipo L

Tampoco están homologadas. Muy ligeras, para espeleología. Los más expertos espeleólogos las han empleado en condiciones muy concretas.

Si dudas sobre si puedes usarlas o no, o desconoces en qué situaciones podrías hacerlo, significa que bajo ningún concepto debes utilizarlas.

3. Cuerdas estáticas

Son cuerdas empleadas para subir pesos, y poca cosa más. Jamás deben emplearse para escalar y asegurar, y no son recomendables para remontar. Están bajo la normativa de seguridad EN 1891.

Una cuerda estática, según la normativa europea, no puede tener un porcentaje de elongación superior al 3 por ciento. Esto es muy poco, y debido a que podrían romper con mayor facilidad,su uso queda restringido a situaciones como tirolinas en parques de aventura, etc, siempre bajo instalación profesional y certificada.

¡¡Cuidado!! Como hemos dicho, a pesar de que la denominación cuerda estática es comúnmente empleada para definir a las cuerdas para progresión en montaña, para trabajos de suspensión en trabajos verticales, barranquismo, espeleo, etc, se trata de cuerdas semiestáticas. Las verdaderas cuerdas estáticas apenas se usan ni en montaña, ni como EPI (Equipo de protección individual) en trabajos verticales.

APÉNDICE. Algunos conceptos fundamentales: el factor de caída, la fuerza de choque y el número de caídas

Hemos visto que la homologación de cuerdas depende de unos factores de resistencia, elongación, etc. Cada tipo de cuerda debe cumplir los suyos.

Estos factores incluyen conceptos muy importantes. Conocerlos nos ayudará a mejorar nuestra seguridad; entenderemos por qué determinadas prácticas asegurando o en vía ferrata ponen en grave riesgo nuestra integridad, y aprenderemos a evitarlas y a tomar la decisión correcta en cada situación.

1. Factor de caída

Indica la relación entre caída y metros de cuerda.

Se dividen los metros de caída por los metros de cuerda del asegurador al escalador. Cuanto mayor es el factor de caída, más riesgo corremos. En escalada, el factor de caída máximo es 2, y ocurre cuando caemos sobre la reunión sin seguro intermedio.

Factor de caída: 10 metros de cuerda, caída 4 metros, factor 0.4. Buena disipación del golpe
Factor de caída: 10 metros de cuerda, caída 4 metros, factor 0.4. Buena disipación del golpe

Por ejemplo: si tuviéramos entre asegurador y escalador -subiendo de primero- 2 metros de cuerda, la caída del escalador sería de 4 metros (2 hasta la reunión más los 2 de longitud de cuerda): 4/2=factor 2. Si hubiera 3 metros entre ambos, caeríamos 6 metros, 6/3= factor 2. Si tuviéramos 12 metros de cuerda, caeríamos 24 metros, 24/2= factor 2, y así sucesivamente.

Como nunca podremos sufrir una caída de más metros que el doble de la longitud de la cuerda, 2 es el mayor factor de caída que puede ocurrir en escalada. Y ya puede ser peligrosa.

Caída factor 2. ¿Cómo evitarla?

No hay caída peor posible para un escalador...ni para una cuerda. Ambos sufren mucho por el golpe, al igual que los seguros.

Por su peligrosidad, hay que evitar siempre el factor 2. Por eso es importantísimo colocar siempre el primer seguro desde la reunión.

¿Por qué?

En el momento en el que colocamos un seguro, el factor ya es siempre menor de 2 , porque la caída será menor que el doble de la longitud de cuerda.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si entre asegurador y el escalador que va de primero tenemos 2 metros de cuerda, pero hemos colocado un seguro a 80 centímetros de la reunión, caeremos 120 centímetros (ya que habremos trasladado el eje al seguro, de manera que habremos “acortado” la cuerda 80 centímetros): 200/120= factor 1’66.

Cuantos más metros de largo hayamos escalado y más seguros hayamos colocado, menor será el factor de caída.

Por ejemplo: si hemos escalado 20 metros, y el último seguro lo tenemos 3 metros por debajo, caeremos 6m (3 hasta al seguro y los 3 de longitud de la cuerda), 6/20= Factor 0’30.

Hay que tener en cuenta que, salvo en factor 2 (caída sobre la reunión), el factor de caída real puede no coincidir con el teórico. Si escalamos en zetas, puede que la cuerda se bloquee por el ángulo que forma al pasar por un seguro; en este caso, el factor real hay que calcularlo con la longitud de cuerda que hay entre este seguro y el escalador. Como si la cuerda comenzara allí, y no en el asegurador.

Por eso, y no sólo por la dificultad al correr la cuerda que se crea, es muy importante evitar los zigs-zags a la hora de colocar seguros: disminuye nuestra seguridad al aumentar el factor de caída.

¿De verdad no puede existir un factor de caída superior a 2?

Hemos dicho que, en escalada, el factor de caída máximo es 2. Pero fuera de la escalada, sí que existe un factor mayor. Cuidado con él, porque es peligrosísimo.

En VÍA FERRATA, el factor puede multiplicarse por mucho.

Imaginemos que estamos en una ferrata, subiendo por una escalera, asegurándonos a un cable de vida lateral vertical paralelo a la escalera en el que hemos enganchado nuestros cabos de anclaje de 1 metro de longitud aproximada.

Si en ese momento cayéramos, los mosquetones de nuestros cabos deslizarían por el cable hasta frenarse en el elemento de sujeción a la roca del cable lateral, que puede estar -pongamos por ejemplo- 5 metros por debajo.

5 metros de vuelo para 1 metro de anclaje dan un factor de caída 5, algo disparatado que nos provocaría graves daños, y que probablemente rompería algún elemento de la cadena de seguridad.

Por eso, en via ferrata, es obligatorio llevar un elemento disipador entre el arnés y el cabo de anclaje. Este elemento -en forma de cinta cosida que se descose disipando la energía, o algún sistema mecánico de fricción similar- permite situar la fuerza de caída por debajo de 2, en parámetros seguros.

En Via Ferrata, siempre usaremos disipadores de energía
En Via Ferrata, siempre usaremos disipadores de energía

La cosa es algo más compleja. De momento os tiene que quedar claro que jamás se debe hacer ese que, por desgracia, tanto se ve: asegurarse en ferrata con dos mosquetones normales y dos cabos de anclaje caseros. Si queréis saber más, os recomendamos la lectura del video-artículo Vias Ferratas. Material obligatorio y cuestiones importantes de seguridad

2. Fuerza de choque

Es el impacto o carga recibida por el escalador en una caída.

¿Y en qué se diferencia de la fuerza de choque? La fuerza de choque, como decimos, se mide con respecto al golpe que recibe el escalador o la escaladora. En eso, evidentemente, interviene de forma principal el factor de caída, pero también otros parámetros que lo modifican: la energía se trasmite y disipa a través de toda la cadena de aseguramiento: cuerda, seguros, dinamismo del asegurador, cuerpos del asegurador y el escalador, etc.

De forma simple -demasiado, quizás, pero así se entiende-, viene a ser el factor de caída trasladado a la vida real y al cuerpo del escalador.

Se mide en laboratorio, en ensayos normalizados en los que se emplea una masa metálica.

3. Número de caídas

Este dato, siempre indicado en las cuerdas, es especialmente confuso.

Suele pensarse que marca el número de veces que puedes caerte con la cuerda antes de que se rompa. No es así.

No significa que, pasado ese número, la cuerda se rompa. Lo que hace es indicar un procedimiento de homologación realizado por medio de un ensayo normalizado.

El número de caídas indica que, para que una cuerda sea homologada, en las pruebas ha de resistir antes de romperse un número de caídas igual o superior al marcado por la norma bajo unas condiciones concretas de realización del test: con una determinada fuerza de choque muy alta, y repeticiones cada 3 minutos.

Puede servir para conocer, por comparación, la resistencia a la ruptura de unas y otras cuerdas: cuanto mayor número de caídas indique, más resistente será. Siempre teniendo en cuenta que, para que pueda ser homologada y vendida, todas han tenido que pasar un número mínimo que garantiza la seguridad en condiciones normales.

Tienda web: www.barrabes.com
Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

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