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Cómo elegir tus botas de montaña y alpinismo semirrígidas y rígidas

Elegir las botas es fundamental: nos protegen, nos ayudan...en esta guía os explicamos todos los tipos de calzado para alpinismo y montañismo, sus características, y cómo elegirlo.

Las botas, elemento fundamental del montañismo y el alpinismo
Las botas, elemento fundamental del montañismo y el alpinismo

En este artículo intentaremos resolver todas vuestras dudas en la elección de vuestras botas para montañismo y alpinismo.

Si lo que buscas es información sobre calzado para senderismo y trekking, te invitamos a visitar este otro artículo: Cómo elegir tu calzado de senderismo y trekking

Antes de empezar

Antes de leer este artículo, os recomendamos leer este otro: Calzado de montaña: botas flexibles, semirígidas y rígidas, y su importancia en nuestra seguridad

En él explicamos qué tipo de calzado se necesita según la actividad que vayamos a realizar (calzado de trekking, de montañismo, y de alpinismo).

Es muy importante, ya que un error en la elección del tipo de calzado afecta directamente a nuestra seguridad. Y es algo que suele ocurrir por algo que llamamos "la trampa de la comodidad". Leyendo el artículo entenderéis enseguida a qué nos referimos.

Importante la compatibilidad entre bota y sistema de fijación de crampones: hay incompatiblidades
Importante la compatibilidad entre bota y sistema de fijación de crampones: hay incompatiblidades

Tipos de botas según su rigidez

Técnicamente, las botas se clasifican en 4 categorías, de menor a mayor rigidez:

  • B0: Son las más flexibles. El tradicional calzado para caminar: tanto la suela como el resto flexan mucho. Para senderismo 3 estaciones y trekking por debajo de la línea de nieve, y por buen terreno. Como explicamos en el artículo enlazado al comienzo sobre seguridad, no pueden emplearse con crampones, ya que flexa más el calzado que ellos, y se desprenden en terreno vertical.
  • B1: Flexan bastante, buenas para senderismo y trekking 3 estaciones. Ya comienzan a ser un buen apoyo para largas jornadas en la montaña. Pueden emplearse con ellas crampones de correas (C2), pero siempre en terreno de poca pendiente (caminatas en la nieve, etc)
  • B2: Botas semirrígidas para montañismo y alpinismo 3 estaciones. Junto a las botas B3, son el objetivo de este artículo. La suela es bastante rígida, y de igual manera es la parte superior: no solo nos protege adecuadamente, sino que ayuda a la rigidez general de la bota. Ya permiten el uso de crampones semiautomáticos (C2)
  • B3: Botas rígidas para alpinismo. Suela totalmente rígida, al igual que la parte superior. Han evolucionado bastante, son más cómodas, los tobillos flexan más. Admiten crampones semiautomáticos (C2) y automáticos (C3).

¿Cómo se consigue la rigidez? El secreto mejor guardado de una bota de alpinismo

En la suela de una bota hay un elemento no visible y desconocido que sin embargo es fundamental: el cambrillón.

Esta pieza es la que da la rigidez. Una bota rígida de alpinismo incorporará un cambrillón completo absolutamente rígido e indeformable que nos garantizará las prestaciones.

Y aquí radica uno de los mayores avances en materiales vividos en los últimos 10 años. Hasta entonces, el cambrillón se realizaba en acero. Muy rígido, pero muy pesado.

En las botas actuales el cambrillón es de PU (Poliuretano), fibra de vidrio o incluso, en las más avanzadas de esta selección, en carbono. Total rigidez con un peso mínimo. Este es uno de los secretos que ha permitido en los últimos años disminuir el peso de las botas hasta en 400 gramos, aumentando la seguridad del montañero por menor cansancio acumulado, y permitiendo mejores técnicas.

Parte superior, cambrillón completo rígido (5); inferior, cambrillón semirígido(3-4)

La flexibilidad de los cambrillones suele ir del 1 (más flexibles) al 5 (rígidos). Las botas rígidas son 5, las semirígidas 3-4. La mayor flexibilidad suele obtenerse escamoteando material, como puede verse en el dibujo.

Botas para montañismo y alpinismo. Semirígidas y rígidas

Como decimos, las botas para estas actividades pueden ser de dos tipos:

  • Semirrígidas: empleadas para actividades menos técnicas (montañismo, alpinismo menos vertical)
  • Completamente rígidas: empleadas para alpinismo
  • Entendiendo que, a pesar de que cuando hablamos de rigidez, nos referimos a la capacidad de flexión de la suela, en la rigidez general también intervienen otras partes de la bota.

    ¿Cómo distinguir las botas rígidas y semirrígidas?

    Para distinguirlas visualmente, si desconocemos su índice de flexión, en la gran mayoría de los casos, podemos afirmar que:

    • Las botas con sistema para fijación automática (C3) son rígidas
    • Las botas con sistema para fijación semiautomática (C2) son semirígidas.

    Diferencias entre bota cramponable automáticamente y semiautomáticamente
    Diferencias entre bota cramponable automáticamente y semiautomáticamente

    En el artículo Cómo elegir tus crampones para montaña, alpinismo y esquí podéis conocer los diferentes tipos de crampones, su uso y, muy importante, la compatibilidad de cada tipo de fiijación de crampón con las diferentes botas. Fundamental comprobar esto antes de comprar botas y crampones si no queremos tener problemas posteriores.

    Características comunes de la parte superior de las botas semirrígidas y rígidas

    La parte superior de todas las botas de montañismo y alpinismo (B2 y B3) son verdaderas corazas, y nos protegen de golpes, caída de piedras, etc, de similar manera a una bota de trabajo.

    Esto, hasta hace una década, obligaba a que fueran voluminosas y pesadas; ahora, con la incorporación de materiales como PU, Kevlar, y otros, y con el diseño con protectores, se ha disminuido en gran medida tanto el volumen como el peso, sin perder resistencia.

    1. Botas semirígidas

    Las botas semirígidas son las más adecuadas para montañismo 3 estaciones.

    También se pueden usar en invierno, siempre que las ascensiones no transiten por zonas técnicas y verticales (escalada en hielo, corredores, etc).

    Son las botas perfectas y más usadas para ascensiones normales fuera de temporada invernal (alta montaña en Pirineos y Picos de Europa; son las mejores botas para los tresmiles pirenaicos, por ejemplo).

    Bestard Advance K Pro Woman, una de las botas más vistas en tresmiles 3 estaciones

    Su suela semirígida flexa, aunque bastante menos que una bota o zapatilla de senderismo o trekking. Guardan un equilibrio entre algo de flexión que aún permite un buen caminar, y la suficiente rigidez necesaria en zonas complejas: escalada en aristas, pedreras, tramos de nieve, etc. También ayudan a estabilizarlos y mantener el equilibro, especialmente cuando se carga mucho peso.

    Este tipo de botas son más resistentes y protegen más que las empleadas para senderismo. Son corazas. Las más clásicas -aunque no por ello menos evolucionadas y aligeradas-, son preferidas por un gran número de practicantes, pero hay otras de última generación que han conseguido reducir el peso, por su diseño, a apenas 600 gramos por bota. Es el caso de la Garmont Tower 2.0 Gtx

    Garmont Tower 2.0 Gtx, botas semirígidas de úlitima generación

    Como decimos, prácticamente siempre llevan una suela cramponable semiautomáticamente, y su uso invernal está limitado a zonas no técnicas, no siendo adecuadas para alpinismo del tipo escalada en hielo, mixto, corredores de cierta dificultad, etc. En 3 estaciones son la mejor elección.

    En general, podríamos decir que, aunque todas funcionan muy bien y son muy polivalentes, botas más clásicas son todo uso -grandes trekkings, largas jornadas y ascensiones, etc-, mientras que las más modernas realizan de forma ágil y cómoda recorridos en terrenos más técnicos de media y alta montaña.

    Scarpa Ribelle Lite HD, bota ligera y moderna, perfecta para recorridos rápidos y técnicos
    Scarpa Ribelle Lite HD, bota ligera y moderna, perfecta para recorridos rápidos y técnicos

    2. Botas rígidas

    Las botas con suela rígida son las necesarias para alpinismo invernal, escalada en hielo, corredores, ascensiones con nieve, etc. Prácticamente siempre son cramponables automáticamente, y la total rigidez de su suela da la seguridad necesaria para el alpinismo.

    Como decíamos, una bota semirígida se emplea con crampones en numerosas ocasiones, pero es altamente desaconsejable usarla para escalar en hielo, o para ascender un corredor, porque el apoyo que brinda en estas ocasiones es deficiente. Necesitamos rigidez total de la suela para la práctica del alpinismo.

    Botas rígidas, indispensables para el alpinismo técnico. Foto: Daniel Vega
    Botas rígidas, indispensables para el alpinismo técnico. Foto: Daniel Vega

    Históricamente, el gran problema de este tipo de bota ha radicado en su incomodidad en aproximaciones y caminatas, etc. Pero hay que decir que, en los últimos años, esta incomodidad es mucho menor de lo que fue, debido principalmente a los diseños, materiales, flexión de caña, y a la curvatura de la suela, que como un balancín nos permite andar.

    Todos estos avances también han conseguido limitar el peso y el volumen de estas botas, de forma que son más ágiles.

    Dentro de las botas rígidas, y según su construcción, podremos elegir entre:

    2.1 Bota rígida doble

    Las botas dobles se componen de una carcasa exterior y un botín interno extraíble.

    No hace tantos años que las botas dobles eran prácticamente la única opción de calzado cuando se hablaba de alpinismo invernal, especialmente en caras nortes y altura. Su ventaja en cuanto a protección térmica era evidente, pero tenían un hándicap inherente: su gran volumen y peso, que penalizaba el alpinismo más técnico.

    Con la nueva generación de botas simples, los modelos dobles quedaron algo relegados al uso en gran altura (Andes, Himalaya, etc), y para aquellos que buscan la mayor protección térmica en cualquier situación. En el caso de las preparadas para expedición, más bien podríamos hablar de bota triple en este caso, ya que además de la carcasa y el botín, llevan polaina integrada.

    Millet Everest, bota de expedición

    Es verdad que hay botas dobles de expedición, pero hoy en día también hay botas dobles aligeradas y de bajo volumen que pueden usarse en la mayoría de condiciones térmicas y técnicas en las que se usaría una bota simple de alpinismo.

    Bestard Top Extreme Lite. Bota doble todo uso, con un peso muy contenido, cercano a una simple

    La principal ventaja de una bota doble es su mayor capacidad térmica. Pero hay más: el uso de bota simple en actividades de varios días tiene un hándicap: tras la primera jornada, será difícil secar la humedad (sudor, externa), y por la noche esa humedad se congelará.

    La táctica habitual con una bota doble es introducir con nosotros durante la noche los botines internos en el saco de dormir, dejando la carcasa en el exterior. Por la mañana estarán secos y calientes. También puede meterse una bota simple, pero evidentemente no es lo más adecuado.

    Y también están las botras de última generación: botas dobles, con polaina incorporada -triples, en cierto sentido-, que rompen con lo conocido, y que por su diseño y por los materiales empleados pesan apenas 2.000 gramos el par, como una bota simple tradicional.

    La Sportiva G2 SM, bota ultramoderna doble con polaina por menos de 2kg por par

    2.2 Bota rígida simple

    Son la botas más usadas en la actualidad para la práctica del alpinismo. Carcasa e interior forman una sola pieza.

    Es lógico que hoy en día sean las más empleadas: por un lado, sus modernos materiales absorben mucha menos humedad que el cuero; por el otro, la evolución del montañismo moderno, la mejora de las comunicaciones, etc, han provocado que la mayoría de actividades invernales que se realizan hoy en día sean C2C (Car to Car, de coche a coche).

    Así que, al no tener que secar botines, las botas simples rígidas han copado el mercado en sus diferentes versiones, y muchas de las personas que escalan en hielo, realizan alpinismo invernal más o menos técnico, escalan corredores, etc, llevan en los pies estos modelos, que van desde botas cercanas a las clásicas de montaña hasta nuevos modelos ultraligeros para el alpinismo rápido.

    Las actuales botas simples ofrecen una gran protección con un peso y un volumen muy contenido. Esta ligereza, producto del empleo de modernos materiales y de un diseño con mínimas costuras permite ganar seguridad debido al menor peso (menor cansancio), mayor comodidad (la horma de las botas actuales es de un confort impensable en el pasado incluso cercano), y al menor volumen (mayor agilidad).

    Bestard Fitz Roy, probablemente la mejor calidad-precio en bota simple del mercado

    Algunas de ellas son verdaderamente calientes, gracias a las diferentes capas internas de materiales de última generación con una excelente relación de retención de calor/peso.

    En los últimos años están proliferando unos modelos técnicos, muy usados, con polaina integrada. Es un tipo de botas altamente recomendable para caras norte, invierno frío, etc. En realidad, funcionan muy bien en la mayoría de situaciones. Es lógico: la unión de tecnicidad, comodidad, agilidad y protección térmica es óptima. Su límite está en expediciones, situaciones de frío extremo y en actividades de varios días. En estos casos, una bota doble sigue siendo lo recomendable.

    Scarpa Phantom Tech, bota simple con polaina integrada

    Botas rígidas simples: técnicas modernas vs clásicas contemporáneas

    Por último, nos gustaría destacar un tipo de bota simple que ha aparecido en los últimos años, y que a falta de denominación, hemos dado en llamar “técnica moderna”, frente a lo que podría ser la bota simple “clásica contemporánea”.

    La línea entre estos dos tipos de botas es muy leve, entrando ambas en el mismo grupo: botas simples rígidas. Su principal diferencia radica en la flexión y protección de la zona del tobillo.

    El alpinismo técnico de dificultad moderno requiere de botas que permitan movimientos que en ocasiones pueden llegar a ser similares a los de la escalada deportiva. Hay un tipo de botas rígidas cuya zona del tobillo es más fina y flexible, aunque con tensores para estabilidad, que se adapta especialmente bien en vías de mixto, hielo, alpinismo muy técnico, etc.

    Primero de todo dejar claro que cualquier bota “clásica” contemporánea tiene un flexión de tobillo superior a cualquier modelo similar de hace unos años, porque los diseños de tirantes se aplican a la mayoría. Por eso también son más cómodas. A pesar de esta flexión, las botas sujetan lo suficiente esta zona tan delicada, y el alpinista medio recibe un gran apoyo de seguridad en tramos como medias laderas, nieve, etc. Este otro tipo de botas simplemente tiene más.

    La Scarpa Mont Blanc Pro en acción. Foto: Korkuerika
    La Scarpa Mont Blanc Pro en acción. Foto: Korkuerika

    Las botas técnicas modernas de las que hablamos, de caña más flexible, se diseñaron para la escalada moderna en mixto, dry tooling, etc, que, como decimos, a veces necesitan de movimientos gimnásticos. Pero ocurre una cosa, que hace que haya quien se decante por ellas para usos más convencionales: son comodísimas; quien no las haya probado, se sentirá muy sorprendido, ya que con ellas se anda, literalmente, casi como con una bota flexible.

    En el test que Juan Corcuera, Korkuerika, hizo para nosotros del modelo Scarpa Mont Blanc Pro GTX, afirmó:

    “Salvando las diferencias, en algún momento podemos tener la sensación de andar con una zapatilla en lugar de con una bota si estamos acostumbrados a botas pesadas y muy rígidas.”

    Pero su hándicap es evidente: el alpinista medio recibe menor sujeción y estabilidad en situaciones complejas y en nieve, y especialmente en situaciones de cansancio, cuando toda ayuda es bien recibida. Una media ladera empinada es el mejor ejemplo.

    Estas son las impresiones de Juan Corcuera al respecto ¡¡siempre teniendo en cuenta que Juan es un alpinista de alto nivel, que en el momento de realizar el test pertenecía al Equipo Español de Alpinismo!! :

    “La duda que teníamos de las medias laderas se resolvió desde el principio con algunas laderas heladas en las que hubo que poner el crampón: aunque la bota es muy flexible nos sorprendió su buen funcionamiento sin cargarnos los músculos tibial anterior y peronéos, y sin tener que hacer una fuerza extra para controlar la caña de la bota.

    Sí que tengo que decir que, aunque la sujeción de tobillo es mejor de lo esperado al ver la flexibilidad de la zona, es menor de lo habitual en una bota de nieve, y eso se nota en algunos momentos de especial cansancio. Concretamente, después de una larga jornada en Telera, cuando descendiendo corredores se llega a la zona en la que se desciende caminando, hubiera agradecido algo más de apoyo.“

    Cada cual tiene que tomar su propia decisión: hay alpinistas medios con buena técnica que las prefieren por su comodidad, y los más técnicos y mejor preparados las emplean para sus vías- en realidad, es para lo que están diseñadas-.

    Pero sea cual sea la decisión, la seguridad tiene que primar por encima de la comodidad. Sobre todo, teniendo en cuenta que una bota “clásica” contemporánea ofrece un confort y adaptación al pie impensable para una bota rígida hace pocos años.

    Tienda web: www.barrabes.com
    Tiendas Barrabes: Barcelona, Benasque, Jaca, Madrid O'Donnell, Madrid Ribera de Curtidores, Zaragoza.

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Comentarios

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1 comentario

1. alexis k2 - 14 Feb 2019, 10:48
faltarian las botas de alpinismo ligero

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